90 Días de Aguinaldo

Estamos próximos a las fiestas decembrinas, y una de las motivaciones que se tienen para esas fechas, por parte de quienes han desempeñado un trabajo, es el pago del aguinaldo.

Un trabajador, de cualquier nivel, tiene que acudir a su trabajo los días que le corresponde, desarrollar sus actividades de manera eficiente y permanente. De los días que trabaje dependerá el pago de esa compensación anual.

Sin embargo, hay un sector – el de los maestros de Guerrero- que mínimo dos veces al año hace lo mismo: deja de trabajar, abandona sus áreas de trabajo, bloquea calles, carreteras, toma edificios públicos . Busca presionar en esas fechas (a mediados del ciclo escolar y fin de año) para obtener prebendas y canonjías, las cuales en la mayoría de las ocasiones lo logra, como fue haber obtenido ¡¡¡90 días de aguinaldo!!! -lo cual es un insulto para la clase trabajadora del estado- y que puedan heredar o vender las plazas de maestros.

Esas mal llamadas “conquistas laborales”, no se hubieran podido obtener sin los acuerdos oscuros con los gobiernos priistas, en los que comprometían al magistero como una masa electoral para que saliera a votar por ciertos candidatos. Porque no les dieron los 90 días de aguinaldo como premio por elevar el nivel académico de los niños de la entidad, ya que de acuerdo a los datos oficiales Guerrero sigue en los últimos sitios.

Tampoco se los dieron porque los maestros tengan un buen nivel de conocimientos, ya que como quedó comprobado en la primera evaluación a la que se sometieron, la mayoria reprobó los exámenes, de ahí que ahora se opongan a la aplicación de la Alianza para la Calidad de la Educación.

En resumidas cuentas, los maestros obtuvieron del PRI aumento salarial, mayores aguinaldos, más “prestaciones” a cambio de votar por ellos y no por alcanzar metas educativas.
Toda la vida se la pasan con discursos de rechazo a la “privatización” de la educación, de que  están en contra de las polìticas “neoliberales” en la educación y un sin fin de tonterías que nunca han ocurrido, y lo único que han logrado es que del 100 por ciento de lo que se destina a la educación en la entidad -que es una importante suma millonaria- más del 90 por ciento se destine al pago de sus salarios, compensaciones y dizque prestaciones laborales, dejando menos del 10 por ciento para construcción, restauración y equipamiento escolar. En pocas palabras: casi todo el dinero es para ellos y todavía se les hace poco.

Y ahora resulta, que además, un grupo de esos mal llamados mentores, quieren que se les pague su aguinaldo completo cuando durante este año han sido más de dos ocasiones en que han paralizado clases por semanas y meses, motivo por el cual legalmente deberían de cobrar lo que proporcionalmente han laborado.

Es un insulto para los trabajadores y habitantes de Guerrero que gente improductiva como esos maestros paristas se atrevan a querer cobrar su aguinaldo completo. Que cobre un sueldo y prestaciones quien trabaje, quien no, no, así de simple debiera de ser.

Con un detalle extra: ahora resulta que ese “movimiento” magisterial le hace el trabajo sucio a personajes polìticos como el del perredista Armando Chavarría y el priista Héctor Vicario, ya que esos “maestros” ,a través de tomar el Congreso de, trataron de evitar que los diputados que estaban por dejar su cargo aprobaran el presupuesto estatal del 2009, porque los nuevos querían “negociar·” en su beneficio y ser ellos quienes lo autorizaran.

Los guerrerenses en lugar de presionar sólo al gobierno del estado para que de “solución” -que significa darles dinero o más “conquistas laborales”- debiera organizarse para que esos mal llamados maestros entiendan que la sociedad los repudia.

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