Austeridad

Austeridad
En la mayoría de los hogares y negocios de México, y en especial de Acapulco, se está aplicando un plan de austeridad. La situación económica es muy difícil, por lo que se tienen que optimizar los recursos tanto materiales como humanos de casas y oficinas.
Sin embargo, esa actitud que prevalece en estos momentos entre la mayoría de los ciudadanos no se da en el círculo burocrático polìtico. Para ser más claros: senadores, diputados federales, diputados locales, regidores y ciertos funcionarios públicos de los diferentes niveles de gobierno, mantienen un nivel de gasto y vida que prácticamente se podría considerar como un insulto para el resto de los que vivimos aquí… aunque claro, los líderes sindicales y una parte del magisterio también se pueden incluir en esa élite a la que no le afecta la crisis.
Ejemplos: los diputados federales que acaban de dejar su cargo fueron “retirados” con más de un millón de pesos en sus chequeras, independientemente de
gratificaciones, bonos y “ahorro para el retiro”. Los regidores de Acapulco ganan un promedio de 100 mil pesos mensuales, entre crédito de carro, “gestoría”, “asesores” y sueldo. Los diputados locales no informan, no hacen transparente lo que se les entrega vía “bancadas partidistas” para sus gastos de “gestoría”. Funcionarios que utilizan recursos públicos para viajes, festejos y comidas personales, a los que además se les ve en vehículos oficiales “de paseo familiar” los domingos se suman a ello.
Hoy más que nunca se debe reducir ese abismo entre la ciudadanía y la clase política y gobernante. Estamos viviendo una situación inédita: los efectos de la influenza fueron devastadores en empresas y negocios, la crisis mundial golpeó severamente la economía nacional, el problema de la inseguridad ha ahuyentado inversión fresca… y así nos podemos seguir.
¿Qué esperamos los ciudadanos? Que el funcionario haga bien y de manera honesta el trabajo por el que se le paga (incluyendo a ese 75% de maestros que reprobaron los exámenes de conocimiento). Que los legisladores locales y federales prediquen con el ejemplo de ser austeros para exigir que el Ejecutivo Federal de igual forma lo sea, y sobre todo que se atrevan a realizar las reformas tan necesarias para sacar adelante al país y al estado.
En resumidas cuentas queremos ver un compromiso en dos vías: en el que el ciudadano cumpla con sus obligaciones como es el pago de impuestos, y en el que el poder político haga su trabajo de manera austera, eficiente y honesta… es mucho pedir, pero es lo que requiere el país.
En Guerrero, desgraciadamente se aprecia una descomposición social promovida por esos grupos y sectores que durante décadas han vivido del presupuesto público.
EN CORTO 1.- PRD=MP.- En una acción más propagandística y protagonista de los perredistas Marcelo Ebrard y Alejandro Encinas, decidieron y juzgaron que el asesinato del exdiputado local por el PRD, Armando Chavarria era un crimen polìtico, sin aportar prueba alguna. Y en ese tenor es como se han comportado ciertos personajes del PRD a grado tal de hasta “sugerir” que la viuda de Chavarría sea la candidata de ese partido a la gubernatura. Quizá la pérdida de la simpatía popular en la mayoría del estado es lo que está moviendo a ese partido para basar su estrategia de reposicionamiento en base a una mártir “de la democracia”… lo cual es lamentable, porque lo que se requiere es que se resuelva ese caso, punto. Y no que por tratar de que a fuerza se le de el giro político, se incluya en la relación de asesinatos que descansan en la impunidad.

En la mayoría de los hogares y negocios de México, y en especial de Acapulco, se está aplicando un plan de austeridad. La situación económica es muy difícil, por lo que se tienen que optimizar los recursos tanto materiales como humanos de casas y oficinas.

Sin embargo, esa actitud que prevalece en estos momentos entre la mayoría de los ciudadanos no se da en el círculo burocrático polìtico. Para ser más claros: senadores, diputados federales, diputados locales, regidores y ciertos funcionarios públicos de los diferentes niveles de gobierno, mantienen un nivel de gasto y vida que prácticamente se podría considerar como un insulto para el resto de los que vivimos aquí… aunque claro, los líderes sindicales y una parte del magisterio también se pueden incluir en esa élite a la que no le afecta la crisis.

Ejemplos: los diputados federales que acaban de dejar su cargo fueron “retirados” con más de un millón de pesos en sus chequeras, independientemente de

gratificaciones, bonos y “ahorro para el retiro”. Los regidores de Acapulco ganan un promedio de 100 mil pesos mensuales, entre crédito de carro, “gestoría”, “asesores” y sueldo. Los diputados locales no informan, no hacen transparente lo que se les entrega vía “bancadas partidistas” para sus gastos de “gestoría”. Funcionarios que utilizan recursos públicos para viajes, festejos y comidas personales, a los que además se les ve en vehículos oficiales “de paseo familiar” los domingos se suman a ello.

Hoy más que nunca se debe reducir ese abismo entre la ciudadanía y la clase política y gobernante. Estamos viviendo una situación inédita: los efectos de la influenza fueron devastadores en empresas y negocios, la crisis mundial golpeó severamente la economía nacional, el problema de la inseguridad ha ahuyentado inversión fresca… y así nos podemos seguir.

¿Qué esperamos los ciudadanos? Que el funcionario haga bien y de manera honesta el trabajo por el que se le paga (incluyendo a ese 75% de maestros que reprobaron los exámenes de conocimiento). Que los legisladores locales y federales prediquen con el ejemplo de ser austeros para exigir que el Ejecutivo Federal de igual forma lo sea, y sobre todo que se atrevan a realizar las reformas tan necesarias para sacar adelante al país y al estado.

En resumidas cuentas queremos ver un compromiso en dos vías: en el que el ciudadano cumpla con sus obligaciones como es el pago de impuestos, y en el que el poder político haga su trabajo de manera austera, eficiente y honesta… es mucho pedir, pero es lo que requiere el país.

En Guerrero, desgraciadamente se aprecia una descomposición social promovida por esos grupos y sectores que durante décadas han vivido del presupuesto público.

EN CORTO 1.- PRD=MP.- En una acción más propagandística y protagonista de los perredistas Marcelo Ebrard y Alejandro Encinas, decidieron y juzgaron que el asesinato del exdiputado local por el PRD, Armando Chavarria era un crimen polìtico, sin aportar prueba alguna. Y en ese tenor es como se han comportado ciertos personajes del PRD a grado tal de hasta “sugerir” que la viuda de Chavarría sea la candidata de ese partido a la gubernatura. Quizá la pérdida de la simpatía popular en la mayoría del estado es lo que está moviendo a ese partido para basar su estrategia de reposicionamiento en base a una mártir “de la democracia”… lo cual es lamentable, porque lo que se requiere es que se resuelva ese caso, punto. Y no que por tratar de que a fuerza se le de el giro político, se incluya en la relación de asesinatos que descansan en la impunidad.

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