Relanzar Acapulco

Esa es la estrategia de SECTUR para con Acapulco: les diseño una estrategia de relanzamiento a cambio del Tianguis Turístico que durante 36 años se llevó a cabo en Acapulco.
La oferta suena atractiva teniendo en cuenta lo cansado del destino en materia de inversión en remodelación de hoteles, infraestructura de apoyo turístico y presupuesto para promoción nacional e internacional del puerto.

Sin embargo, no sólo eso es lo que ha dañado al centro vacacional que le dio luz a México internacionalmente y que era conocido como la Perla del Pacífico (hasta eso perdimos porque ahora así se hace llamar Mazatlán). El problema es más de fondo que de forma.

De nada servirá remozamiento de hoteles, dinero a la promoción, eventos internacionales si no se hace un rediseño estructural en la forma de participar en el turismo de los diferentes actores como es gobierno de los tres niveles, prestadores de servicios turísticos y sociedad.
Si se mantiene la falta de coordinación entre gobierno federal, estatal y municipal cualquier evento será atendido de manera unilateral por quien aporte el mayor capital.

Si los turisteros no se integran de manera auténtica a los nuevos conceptos de mercadotecnia y posicionamiento, de igual forma cada quien sólo verá por su santo. Como dato, hace dos años hubo una reunión -algo tardía- quince días antes del Tianguis Turístico convocada por la entonces secretaria de Turismo municipal, ahí le pidió a los turisteros que a manera de atención colocaran lonas de bienvenida a los asistentes al Tianguis, ¿cuántos participaron? Si al menos en esa ocasión hubieran instalado sus mantas la mitad de los establecimientos que ahora ponen en sus marquesinas el Habla bien de ACA, se hubieran anotado un éxito.

Si la sociedad no exige un reordenamiento como ciudad a sus autoridades la anarquía terminará por devorar a este destino de playa, que parece que ya lleva más de medio cuerpo. Es indispensable que se respete el plan de Desarrollo Urbano, que la ambición de los regidores no los haga cambiar y descambiar los usos de suelo que han hecho de una zona turística como la Zona Diamante una área habitacional de segunda residencia para los del DF con créditos de interés social. Y de igual forma con el transporte urbano, de taxis, ambulante, caos vial, etc

Hay que ser honestos: No habrá dinero suficiente que alcance para relanzar a Acapulco si no se plantea como esencia el reordenamiento de la ciudad en todos los ámbitos, incluyendo el de seguridad.

Así que SECTUR sabe muy bien que no depende de su participación para mejorar la imagen de Acapulco. Sabe muy bien que cualquier dinero que invierta en esta tarea le saldrá más barato que crear otro evento como el Tianguis Turístico que está más que posicionado a nivel internacional, al cual ahora le agregan la “novedad” de que será itinerante por el país.

Es pues un juego muy cruel en el que estamos metidos como cuidad, como destino turístico. Y lo paradójico es que gran parte está en nuestras manos poder solucionar los problemas

Be Sociable, Share!

Artículos Relacionados:

  • Sin Artículos relacionados
Esta entrada fue publicada en Archivo. Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Subscribe without commenting