Bad Hombres…

Por Delfino Campos Solís

La política como ciencia social que, en teoría, trata sobre el desarrollo de los pueblos y la forma de gobierno dentro de un régimen democrático, desarrollo y mejora, se ha distorsionado y su significado se ha corrompido de acuerdo a la realidad que se vive a diario en un país que, como México, ha sido saqueado precisamente por los políticos. Los políticos de la actualidad, como seres que a toda costa tratan de conservar el poder, sólo han llevado a la sociedad al caos con tanta corrupción y tanta demagogia. Y el resultado ahí está a la vista de todos…

La política económica y neoliberal ha llevado a la nación a un estado de crisis y pobreza. Los programas de apoyo a grupos vulnerables, becas a estudiantes, ayuda a madres solteras, ayuda económica a adultos mayores y cruzadas contra el hambre y mil formas de dizque ayudar a la gente, son sólo maquillaje para, según, solucionar problemas de pobreza. Son sólo un espejismo y una demagogia.

El problema está en el fondo del manejo de las políticas. El problema está en el descaro. Una despensa o una beca no son, en sí, una ayuda o una solución, son sólo un efímero engaño para acallar a la gente necesitada. El problema es la corrupción. El asunto está en las malas políticas y los malos políticos. Pavimentar una calle no es en sí la solución por muy bonita que ésta se vea. Y a propósito, el Zócalo de Acapulco ya cuántas veces lo remodelan. Una bonita plaza no es sinónimo de progreso ni bienestar y, eso, lo saben bien los gobiernos. Eso está más que claro. El problema es la falta de inversión y, por ende, la falta de empleos y oportunidades para todos. Caramba, cuándo vamos a entender, México es un país de desempleados y bajísimos salarios. El asunto es la falta de una buena política de inversión y apoyo a la educación y a la ciencia.

Y hablando del Zócalo, insistimos en que tal parece que el gobierno municipal no quiere que la gente se siente a descansar ahí pues a las banquetas que están dentro del primer cuadro de la ciudad, les están dejando unos filos para evitar que la gente se siente, ¿qué pasa? Un Zócalo es para descansar, ¿o no mi querido Evodio? Rayos, modifiquen ese diseño. Ah, y la calle que va del zócalo rumbo a la CAPAMA otra vez destrozada, en todo caso, sería conveniente mejor arreglar algunas calles de la periferia.

El problema está en las políticas rapaces de los gobernantes. El problema es el robo al erario público. El problema es el descaro y la falta de ética en las políticas de los que gobiernan este país y este estado tan pisoteados y vejados por los que gobiernan… por los que más tienen. Si sigue imperando el descaro, léase corrupción, y la falta de oportunidades y el desorden, podría intervenir EU para “solucionar “el problema y, con esto, estaríamos pasando a ser parte del gobierno de Trump, que de por sí, ya pensaba enviar tropas a México para, según, combatir a los bad hombres…

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