Por Aleida Alarcón

La violencia en México sobre las mujeres sigue acentuándose a pesar de los programas y protocolos que llevan instituciones que manejan la política publica para mujeres, en diciembre pasado se hizo público un registro de 800 asesinatos de mujeres de enero a junio, también se contabilizaron 1,525 feminicidios en las entidades federativas entre enero de 2015 y noviembre de 2017; y con 400 mil denuncias por violencia familiar entre esos años, estos datos publicados en los medios de comunicación por el Observatorio Nacional del Feminicidio en México.

El Sistema Nacional de Seguridad Pública tiene registrado otros delitos de los que ya se tienen cifras son: abuso sexual (41,580), delitos cometidos por servidores públicos (36,478), corrupción de menores (5,489), violencia de genero (5,101), acoso sexual (3,891), hostigamiento sexual (2,670), feminicidios (1,525), aborto (1,540), trata de personas (1,034), trafico de menores (467), e incesto (76) todo esto traducido en los niveles y tipos de violencia que la población sufre.

El delito de feminicidio, ya está protocolizado en las instituciones de seguridad y de impartición de justicia. Entonces la ciudadanía porqué no observa la disminución de este grave efecto social que hay en nuestra población, donde la connotación es sobre el sentido de pertenencia que tiene un varón sobre su pareja mujer, y que decida tomar su vida por un arrebato de celos, de dominación, de propiedad. Grave es la estadística también que se presenta en nuestro estado de Guerrero.

En este pasado mes de enero, se contabilizaron 25 feminicidios a través del Observatorio Nacional del Feminicidio, y coloca al municipio de Acapulco en el lugar numero 9 de 100 ciudades que tienen alta incidencia en este delito, por debajo de Sinaloa, Sonora y Veracruz.

Y más grave aún que funcionarios públicos y varones que están a cargo de la investigación y sanción de justica a este tipo de delitos, culpabilicen a las propias mujeres por ser victimas o por pertenecer el crimen organizado; esto habla de la falta de capacitación y especialización de la transversalidad de género que necesita el sistema burocrático de nuestro estado y nuestro país.

Y seguirán pasando estos delitos si no se trabaja de manera integral y transversal con las instituciones, la sociedad organizada y la población en general para educarnos sobre el género y la violencia grave que sufren las mujeres en el país, mientras sigan las actitudes misóginas en todos los núcleos civiles las mujeres seguirán siendo violentadas, mientras sigan las mujeres en el esquema de la vida privada no se lograrán los procesos de empoderamiento de mujeres para que también cambien las políticas publicas, más mujeres en la política, significa más política para las mujeres.

aleidalarcon@outlook.com


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