Sin duda el tema que cada día se coloca como principal en la agenda de Guerrero es la elección de gobernador del estado, lo cual está contemplado que ocurra el último domingo de enero del 2011.
Ya el proceso electoral inició, en estos momentos los partidos políticos se organizan para determinar qué candidato tendrán para la contienda.
En el caso del PRI ya tienen candidato que es el alcalde con licencia de Acapulco, Manuel Añorve. Mientras en el PRD todavía no han decidido ya que acordaron una alianza con Convergencia y PT. Y el panorama se les ha complicado ya que el senador priista Angel Aguirre se perfila como posible candidato de unidad por todos esos partidos.
El detalle es que en el PRD se han inscrito para un proceso interno el diputado federal Armando Ríos Piter, los senadores David Jiménez Rumbo y Lázaro Mazón, así como el expresidente de Acapulco, Alberto López Rosas.
Ahora bien, lo importante, lo sustancial, para la sociedad y que donde deben tener especial cuidado los partidos, es ¿cuál será la propuesta de trabajo que reúna las condiciones necesarias para impulsar el desarrollo social y económico de la entidad? ¿bajo qué estrategias se garantizará la seguridad patrimonial y física de los guerrerenses? ¿cuál será la atención a segmentos sociales importantes como el de los jóvenes y el empresarial?
Las campañas oficialmente arrancarán a mediados de noviembre, pero el fervor político, ése ya inició y desgraciadamente se vislumbra que no será un día de campo.
INUNDADA LA CUAUHTEMOC Y MAGALLANES.- Si quieren que el Paso Bicentenario sea una obra que la ciudadanía acapulqueña reconozca, deberá ser muy transparente su construcción. Si parte de la sociedad estaba de acuerdo y no le daba mucha importancia a las protestas en contra de ella, ahora, después de la tromba del lunes 16 de agosto por la madrugada, las cosas cambiaron.
La caída de un muro que sirvió de contenedor y que al derrumbarse propició la inundación de negocios y casas en el área de Cuauhtémoc y el Fracc. Magallanes, deberá ser tomado muy en serio por las autoridades correspondientes. O se demuestra claramente que no será un peligro para quienes habitan esa zona, o se tendrán que hacer las correcciones necesarias a la obra, porque antes que cualquier otro interés, primero está la seguridad de los acapulqueños.




