Recientemente se estrenó en el streaming de Netflix una miniserie de 4 capítulos titulada Adolescente. Las críticas favorables se han desbordado en redes sociales, se mezclan desde los aspectos técnicos como haberse grabado en una sola toma cada episodio, así como la presentación en la trama de las características psicológicas de los personajes, que muestran tanto a vulnerabilidad del adolescente como de la familia y sociedad a la que pertenece.
Sí vale la pena verla, no porque sea una calca de lo que en una sociedad como la mexicana y concretamente la acapulqueña suceda (lo que se vive en Acapulco es de ligas mayores), sino porque como que ya es tiempo de voltear a ver con detenimiento lo que está sucediendo en el mundo de los jóvenes.
Y es que a diferencia de la generación que está por salir o ya salió de la etapa productiva que inició con la ilusión de un mejor futuro, la que viene detrás o quienes están por insertarse, llegan con mucha incertidumbre de lo que se les avecina, no es pues algo tan prometedor
Sin embargo, tienen a su favor las herramientas de la tecnología y el desarrollo de la ciencia, con lo cual ellos tendrán que ir generando su propio mundo de esperanza, eso si se alejan de los modelos de conformismo, donde el aspirar a una mejor calidad de vida no sea condenable.
Por ello, ver un punto de vista fresco sobre el mundo de los adolescentes en la miniserie de Netflix vale la pena. Como lo decíamos al inicio, ya es momento de que alguien se ponga las pilas sobre el futuro de las nuevas generaciones, porque esta atmósfera generada por lo que estamos viviendo en muchos aspectos, puede desmotivarlos o absorberlos y eso es condenarlos.