Playas en Riesgo: Un Llamado a la Responsabilidad Turística

DRA. MARICELA LÓPEZ TREJO

Las playas representan en los destinos turísticos uno de los mejores atractivos a nivel mundial. Su belleza natural, biodiversidad y potencial recreativo las convierten en espacios clave para el desarrollo económico de comunidades costeras y para el disfrute de millones de visitantes. No obstante, su creciente popularidad conlleva también una gran responsabilidad: preservar estos ecosistemas frágiles frente al impacto del turismo masivo.

Para que una playa sea verdaderamente atractiva para el turista contemporáneo, no basta con ofrecer arena  y aguas cristalinas. Debe presentarse como un espacio limpio, ordenado y seguro, con servicios básicos adecuados, accesos bien señalizados, zonas delimitadas para actividades recreativas y, preferentemente, con certificaciones ambientales que avalen su compromiso con la conservación. La experiencia del visitante se enriquece cuando las playas promueven el respeto por la flora y fauna local, brindan información educativa sobre su valor ecológico y fomentan la participación comunitaria en su cuidado.

Sin embargo, la sostenibilidad no depende únicamente de las autoridades o prestadores de servicios. El turista también debe asumir una actitud responsable. Ser un turista responsable implica reducir la huella ecológica en cada visita: evitar dejar residuos, no extraer elementos naturales como conchas o arena, respetar las señalizaciones ambientales y hacer un uso racional del agua y la energía. Además, se recomienda optar por operadores turísticos que practiquen el ecoturismo y contribuyan al desarrollo local.

La convivencia armoniosa entre el turismo y el entorno natural es posible si se promueve una cultura de respeto y conciencia ambiental. Las playas pueden seguir siendo espacios de disfrute si todos los actores involucrados —instituciones, empresas y visitantes— trabajan en conjunto por su protección. Así, no solo se garantiza la conservación del patrimonio natural, sino también la posibilidad de que futuras generaciones puedan disfrutar de estos escenarios únicos y valiosos.

Es importante destacar que, en el estado de Guerrero, actualmente las playas certificadas con el distintivo Blue Flag se encuentran en Ixtapa-Zihuatanejo, incluyendo El Palmar I, II y III, La Madera I, y La Ropa I y II.

Ixtapa-Zihuatanejo se distingue por contar con seis playas que ostentan la prestigiosa certificación internacional Blue Flag, reflejo de su compromiso con la calidad ambiental, seguridad y servicios óptimos para los visitantes. En Acapulco en años anteriores, playas como Icacos I, Icacos II, Revolcadero I, Revolcadero II y Pie de la Cuesta habían obtenido la certificación Blue Flag. Sin embargo, mantener este reconocimiento requiere cumplir continuamente con los estándares establecidos.